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miércoles, 30 de diciembre de 2020

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD OBSESIVO-COMPULSIVO


 El trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo se caracteriza por una preocupación generalizada por el orden, el perfeccionismo y el control (sin espacio para la flexibilidad) que en última instancia enlentece o interfiere sobre la realización de una tarea.
Dado que los pacientes con trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo necesitan tener el control, tienden a ser solitarios en sus tareas y a desconfiar de la ayuda de otros.

Se cree que los rasgos familiares de compulsión, intervalo restringido de emociones y perfeccionismo contribuyen a este trastorno.
Las personas con trastorno de la personalidad obsesivo-compulsivo por lo general han recibido una educación rígida y presentan una importante falta de confianza en sí mismos. Durante su infancia, se sentían a menudo no suficientemente valorados y amados. En algunos casos esto podía depender de las características reales de los padres, en otros casos el niño puede haber requerido más consuelo y afecto de lo habitual para percibir la aprobación de los padres y sentirse amado. Como resultado, en lo profundo de una persona con prastorno de la personalidad obsesivo-compulsivo hay una sensación de no ser amado y apreciado, de sentirse herido, enojado y dudar de sí mismo y de los demás.
Como consecuencia de esta insatisfacción, se genera en la persona tanto ira como una fuerte necesidad de dependencia.

Según la Clasificación Internacional de los Trastornos Mentales y del Comportamiento (CIE-10), se considera bajo la categoría trastorno anancástico de la personalidad. Se trata de un trastorno de la personalidad caracterizado por:
  • Falta de decisión, dudas y precauciones excesivas, que reflejan una profunda inseguridad personal.
  • Preocupación excesiva por detalles, reglas, listas, orden, organización y horarios.
  • Perfeccionismo, que interfiere con la actividad práctica.
  • Rectitud y escrupulosidad excesivas junto con preocupación injustificada por el rendimiento, hasta el extremo de renunciar a actividades placenteras y a relaciones personales.
  • Pedantería y convencionalismo con una capacidad limitada para expresar emociones.
  • Rigidez y obstinación.
  • Insistencia poco razonable en que los demás se sometan a la propia rutina y resistencia también poco razonable a dejar a los demás hacer lo que tienen que hacer.
  • La irrupción no deseada e insistente de pensamientos o impulsos.
En el trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo el individuo percibe sus rasgos personales y los comportamientos que pone en marcha como egosintónicos, adaptativos y, sólo de vez en cuando, percibe malestar debido a ellos.
En cambio, en el trastorno obsesivo-compulsivo (trastorno de anisedad) los síntomas son egodistónicos, es decir que el individuo los reconoce como problemáticos y quiere liberarse de ellos. Se trata de pensamientos con contenidos desagradables, que empujan a la persona a poner en marcha conductas rituales para librarse de ellos.

El tratamiento consiste en psicoterapia psicodinámica, terapia cognitivo-conductista e inhibidores selectivos de la recaptación de la sertonina (ISRS).

martes, 29 de diciembre de 2020

TRASTORNO ESQUIZOIDE DE LA PERSONALIDAD


El trastorno de personalidad esquizoide se caracteriza por un patrón general de desapego y desinterés general en las relaciones sociales y una gama limitada de emociones en las relaciones interpersonales. Los demás consideran a la persona con este tipo de trastorno como alguien aislado, solitario y excéntrico, frío o distante, encerrado en sí mismo, soñador, con una afectividad muy limitada, incapaz de expresar emociones como la ira y la hostilidad, con un interés reducido hacia la sexualidad y las relaciones sociales.

Tener cuidadores que eran emocionalmente fríos, negligentes, y desprendidos durante la infancia puede contribuir al desarrollo del trastorno de personalidad esquizoide, alimentando el sentimiento del niño de que las relaciones interpersonales no son satisfactorias.

Las enfermedades asociadas son frecuentes. Hasta la mitad de los pacientes tuvieron al menos un episodio de depresión mayor. A menudo también tienen otros trastornos de la personalidad, más comúnmente esquizotípicos, paranoides, limítrofes, o por evitación.

Según la Clasificacón Internacional de los Trastornos Mentales y del Comportamiento (CIE-10), el trastorno esquizoide de la personalidad se caracteriza por:

  • Incapacidad para sentir placer (anhedonia).
  • Frialdad emocional, despego o embotamiento afectivo.
  • Incapacidad para expresar sentimientos de simpatía y ternura o de ira hacia a los demás.
  • Respuesta pobre a los elogios o a las críticas.
  • Poco interés por las relaciones sexuales con otras personas (teniendo en cuenta la edad).
  • Actividades solitarias acompañadas de una actitud de reserva.
  • Marcada preferencia por devaneos fantásticos, por actividades solitarias acompañadas de una actitud de reserva y de introspección.
  • Ausencia de relaciones personales íntimas y de mutua confianza, las que se limitan a una sola persona o el deseo de poder tenerlas.
  • Marcada dificultad para reconocer y cumplir las normas sociales, lo que da lugar a un comportamiento excéntrico.

Aunque son entidades separadas, el trastorno de personalidad esquizoide y esquizotípico constituyen un continuum entre sí y respecto de la esquizofrenia (que representaría el extremo sintomatológico en cuanto a gravedad, aislamiento social y conductas bizarras). La distinción entre trastorno esquizoide y esquizotípico está apoyada en gran parte por estudios genéticos, en los que se observa la existencia de un tipo de esquizofrenia con un examen de la realidad más o menos preservado, dificultades en las relaciones y trastornos leves del pensamiento (un estilo de pensamiento más bizarro es más típico del trastorno de personalidad esquizotípico y, en su extremo, de la esquizofrenia).
De esta manera los trastornos de personalidad esquizoide y esquizotípico se colocan a lo largo de un continuum ya que en ambos se manifiestan signos de distanciamiento social e inhibición emocional.
Mientras el trastorno esquizoide de personalidad se caracteriza más por el aislamiento y la escasa expresión emocional, el paciente con trastorno esquizotípico de personalidad presenta también ideas bizarras, creencias raras y experiencias perceptivas inhabituales.
Los pacientes esquizoides exhiben menos excentricidades en el comportamiento y en la comunicación en comparación con el paciente esquizotípico que, a su vez, puede presentar síntomas más atenuados (más próximos al trastorno esquizoide) o más exagerados (más próximos, en el otro extremo, a la esquizofrenia).
Las personas con trastorno esquizoide o esquizotípico viven al margen de la sociedad, llevan una vida aislada y, a menudo, se etiquetan como raros, tocados, e inadaptados.

lunes, 28 de diciembre de 2020

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD DEPENDIENTE



El trastorno de personalidad dependiente se caracteriza por una necesidad generalizada y excesiva de ser atendido, lo que lleva a comportamientos de sumisión y aferramiento. Las personas con trastorno por personalidad dependiente necesitan ser cuidadas y se muestran extremadamente ansiosas ante la idea de tener que cuidar de sí mismas. Para obtener la atención que desean, están dispuestas a renunciar a su independencia e intereses. De este modo se vuelven excesivamente dependientes y sumisas.

A menudo también están presentes otros trastornos. Las personas afectadas también suelen presentar una o más de una de las siguientes circunstancias:

  • Un trastorno depresivo como un trastorno depresivo mayor o un trastorno depresivo persistente
  • Un trastorno de ansiedad
  • Un trastorno por consumo de alcohol
  • Otro trastorno de la personalidad (como el trastorno límite o el trastorno histriónico)
Los principales síntomas de este trastorno son la necesidad de atención, sumisión excesiva, falta de confianza y falta de independencia.

Según la Clasificación Internacional de los Trastornos Mentales y del Comportamiento (CIE-10), el trastorno dependiente de la personalidad se caracteriza por:
  • Fomentar o permitir que otras personas asuman responsabilidades importantes de la propia vida.
  • Subordinación de las necesidades propias a las de aquellos de los que se depende; sumisión excesiva a sus deseos.
  • Resistencia a hacer peticiones, incluso las más razonables, a las personas de las que se depende.
  • Sentimientos de malestar o abandono al encontrarse solo, debido a miedos exagerados a ser capaz de cuidar de sí mismo.
  • Temor a ser abandonado por una persona con la que se tiene una relación estrecha y temor a ser dejado a su propio cuidado.
  • Capacidad limitada para tomar decisiones cotidianas sin el consejo o seguridad de los demás. Puede presentarse además la percepción de sí mismo como inútil, incompetente y con falta de resistencia.
El tratamiento general para el trastorno de la personalidad dependiente la farmacoterapia y la terapia cognitiva conductual. 

domingo, 27 de diciembre de 2020

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD PARANOICA

 


El trastorno de personalidad paranoica es una afección mental en la cual una persona tiene un patrón de desconfianza y recelos de los demás en forma prolongada. La persona no tiene un trastorno psicótico completo como la esquizofrenia.
La persona con trastorno paranoide es aparentemente frío, racional, distante, hipervigilante, desconfiado, suspicaz y tiende a vivir la realidad como persecutoria. Presenta una forma rígida de pensamiento, a menudo es muy sensible a la autoridad. Por otro lado puede ser muy crítico con las debilidades de los demás y puede llegar a manifestar una fuerte hostilidad y obstinación. Algunas personas con rastorno paranoide de personalidad pueden evolucionar hacia una psicosis paranoide o a una esquizofrenia.

Según la Clasificación Internacional de los Trastornos Mentales y del Comportamiento (CIE-10), el trastorno paranoide de la personalidad se caracteriza por:

  • Sensibilidad excesiva a los contratiempos y desaires.
  • Incapacidad para perdonar agravios o perjuicios y predisposición a rencores persistentes.
  • Suspicacia y tendencia generalizada a distorsionar las experiencias propias interpretando las manifestaciones neutrales o amistosas de los demás como hostiles o despectivas.
  • Sentido combativo y tenaz de los propios derechos al margen de la realidad.
  • Predisposición a los celos patológicos.
  • Predisposición a sentirse excesivamente importante, puesta de manifiesto por una actitud autorreferencial constante.
  • Preocupación por «conspiraciones» sin fundamento de acontecimientos del entorno inmediato o del mundo en general.
Las personas con un trastorno de personalidad paranoide dudan a la hora de confiar o de desarrollar relaciones cercanas con los demás porque les preocupa que la información pueda usarse en su contra. Dudan de la lealtad de sus amigos y de la fidelidad de su cónyuge o pareja. Pueden ser extremadamente celosos y cuestionar constantemente las actividades y los motivos de su cónyuge o pareja en un esfuerzo por justificar sus celos.

El tratamiento es difícil debido a que las personas con trastorno de la personalidad paranoica a menudo sienten extrema desconfianza de los médicos. Si el tratamiento se acepta, los medicamentos y la psicoterapia con frecuencia pueden ser efectivos.

sábado, 26 de diciembre de 2020

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD POR EVITACIÓN



El trastorno de personalidad por evitación se caracteriza por inhibición social, miedo a los juicios negativos de los demás y sentimientos de no ser adecuado. La persona con este trastorno es muy tímida,  sensible a los rechazos y a las críticas de los demás. Por esta razón tiende a reducir los contactos sociales aunque eso no sea lo que quiere en realidad. Generalmente no es capaz de hablar en público. Es un trastorno que puede evolucionar en una fobia social.

A diferencia de las personas con otros trastornos, como por ejemplo los esquizoides, quienes sufren este desorden por evitación no se muestran desinteresados o indiferentes ante las relaciones sociales. Por el contrario, les gustaría tenerlas, pero no se encuentran capacitados para desarrollaras como consecuencia de su extrema timidez.

La causa del trastorno de la personalidad por evitación son desconocidas pero se cree que tiene factores genéticos y sociales.

Se manifiesta por 4 o más de los hechos siguientes:

  • Evita las actividades laborales que implican un contacto interpersonal significativo por miedo a las críticas, la desaprobación o el rechazo.
  • Se muestra poco dispuesto a establecer relación con los demás a no ser que esté seguro de ser apreciado.
  • Se muestra retraído en las relaciones estrechas porque teme que lo avergüencen o ridiculicen.
  • Le preocupa ser criticado o rechazado en situaciones sociales.
  • Se muestra inhibido en nuevas situaciones interpersonales debido al sentimiento de falta de adaptación.
  • Se ve a sí mismo como socialmente inepto, con poco atractivo personal o inferior a los demás.
  • Se muestra extremadamente reacio a asumir riesgos personales o a implicarse en nuevas actividades porque le pueden resultar embarazosas.
La emoción de la vergüenza se identifica como la sensación central en el paciente evitativo.
Como consecuencia de su dificultad social, las personas con trastorno por evitación suelen experimentar graves dificultades en el entorno profesional.

Existe controversia sobre las características en común entre el trastorno por evitación y la fobia social generalizada. De todas formas, para el diagnóstico del Trastorno evitativo es necesario realizar un diagnóstico diferencial con la fobia social.

viernes, 25 de diciembre de 2020

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD NARCISISTA

 


El trastorno de la personalidad narcisista es una afección mental en la cual una persona tiene un sentido exagerado de egocentrismo, preocupación extrema por si misma y falta total de empatía por las demás personas. Dado que los pacientes con trastorno de personalidad narcisista tienen dificultad para regular la autoestima, necesitan ser elogiados y mantener un contacto con personas o instituciones especiales; además tienden a devaluar a otras personas para poder mantener un sentido de superioridad. Son sensibles y se molestan por las críticas de los demás y por el fracaso, lo que les hace sentirse humillados y derrotados. Pueden responder con ira o desprecio, o pueden contraatacar con saña. O pueden retirarse o aceptar la situación en el mundo exterior en un esfuerzo por proteger su sentido de autoimportancia.

La persona que sufre este trastorno expresa la necesidad constante de alimentar sus fantasías de grandiosidad y su autoestima a través de actitudes y comportamientos a menudo exagerados.

Se sabe que el trastorno de la personalidad narcisista tiene un componente hereditario y social. La crianza de los niños demasiado crítica puede favorecer a desarrollar este trastorno al crecer.

El trastorno narcisista de personalidad se caracteriza por un patrón dominante de grandeza (en la fantasía o en el comportamiento), necesidad de admiración y falta de empatía, que comienza al principio de la edad adulta en distintos contextos y se manifiesta por 5 o más de los hechos siguientes:
  • Tiene sentimientos de grandeza y prepotencia (ej. exagera sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin contar con los correspondientes éxitos).
  • Está absorto en fantasías de éxito , poder, brillantez, belleza o amor ilimitado.
  • Cree que es “especial” y único y que sólo pueden comprenderle o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) especiales o de alto status.
  • Tiene una necesidad excesiva de admiración.
  • Muestra un sentimiento de privilegio (es decir, expectativas no razonables de tratamiento especialmente favorable o de cumplimiento automático de sus expectativas).
  • Explota las relaciones interpersonales (es decir, se aprovecha de los demás para sus propios fines).
  • Carece de empatía: no está dispuesto a reconocer o a identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.
  • Con frecuencia envidia a los demás o cree que los éstos sienten envidia de él.
  • Muestra comportamientos o actitudes arrogantes, de superioridad.
En cuanto al diagnóstico diferencial con el trastorno límite de personalidad, la labilidad emocional que aparece en el trastorno de personalidad narcisista se encuentra influida por sus dificultades manejando su autoestima y la frustración, mientras que en el trastorno límite se presenta como el resultado de necesidades no realistas, como puede ser la necesidad de un cuidador fuerte para regular sus temores a la independencia.
Mientras en el trastorno de personalidad narcisista suele estar presente un “yo grandioso” y cierta incapacidad de aceptar la dependencia, en el trastorno límite de personalidad el concepto de “sí mismo” sería más estable, con tendencia a establecer relaciones de dependencia.

El tratamiento general del trastorno de personalidad narcisista es el mismo que para todos los trastornos de la personalidad.
La psicoterapia psicodinámica, que se centra en los conflictos subyacentes, puede ser eficaz. Algunos enfoques desarrollados para el trastorno limítrofe de la personalidad se pueden adaptar de manera efectiva para su uso en pacientes con trastorno de personalidad narcisista.


jueves, 24 de diciembre de 2020

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD ANTISOCIAL

 



El trastorno de la personalidad antisocial se caracteriza por un patrón generalizado de desprecio por las consecuencias de sus actos y los derechos de los demás.
Este tipo de personas no sienten ningún tipo de remordimiento o culpabilidad por sus acciones y son buenas manipulando las emociones de otras personas.
Las personas con trastorno de personalidad antisocial pueden cometer actos ilícitos, engañosos, abusivos e imprudentes para su beneficio o placer personal. Es posible que:

  • Justifiquen o racionalicen su comportamiento
  • Culpen a la víctima por ser tonta o indefensa
  • Sean indiferentes a los efectos explotadores y dañinos de sus acciones sobre los demás
  • Desprecien brutalmente los derechos y sentimientos de los demás y la ley
La causa de este trastorno se desconoce. Los genes de una persona y otros factores, como el maltrato infantil, pueden contribuir a su desarrollo. Las personas con padres antisociales o alcohólicos están en mayor riesgo. Los hombres resultan muchísimo más afectados que las mujeres. Esta afección es común en las personas que están en prisión.

Los síntomas más comunes del trastorno de la personalidad antisocial son el desprecio por los demás, el comportamiento impulsivo, la arrogancia y la irresponsabilidad.

El trastorno de la personalidad antisocial es muy difícil de tratar. Se pueden tratar algunos síntomas con terapia cognitiva conductual y/o ciertos fármacos

martes, 22 de diciembre de 2020

TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD


Los trastornos de la personalidad son un grupo de afecciones mentales en las cuales una persona tiene un patrón prolongado de comportamientos, emociones y pensamientos que es muy diferente a las expectativas de su cultura. Estos comportamientos interfieren con la capacidad de la persona para desempeñarse en las relaciones interpersonales, el trabajo y otros contextos.

La existencia de un trastorno de personalidad se produce cuando los rasgos de personalidad se vuelven tan pronunciados, rígidos y desadaptativos que la persona afectada tiene problemas en el trabajo, la escuela y/o en el trato con otras personas. Estas desadaptaciones sociales pueden causar angustia significativa en personas con trastornos de personalidad y en aquellas que las rodean. La mayoría de las personas cuyos rasgos de personalidad son ineficaces o tienen consecuencias negativas intentan cambiar sus patrones de respuesta. En contraste, los sujetos con un trastorno de la personalidad no modifican sus patrones de respuesta, incluso cuando estos patrones son repetidamente ineficaces y sus consecuencias son negativas. Estos patrones se denominan patrones de mala adaptación, porque la gente no se ajusta como las circunstancias lo requieren. Los patrones de mala adaptación varían en su gravedad y en su duración.

Existen 10 tipos de trastornos de la personalidad, y cada uno tiene problemas específicos que afectan a la autoimagen y a los patrones de respuesta ante los demás y ante situaciones de estrés. Estos son:

  • Trastorno de la personalidad antisocial
  • Trastorno de la personalidad por evitación
  • Trastorno límite de la personalidad
  • Trastorno de la personalidad dependiente
  • Trastorno histriónico de la personalidad
  • Trastorno narcisista de la personalidad
  • Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva
  • Trastorno de la personalidad paranoica
  • Trastorno esquizoide de la personalidad
  • Trastorno de la personalidad esquizotípica
Alrededor del 10% de la población sufre un trastorno de la personalidad. Estos trastornos suelen afectar en igual medida a hombres y a mujeres, si bien algunos tipos de trastornos de personalidad afectan a un sexo más que al otro. Por ejemplo, el trastorno de personalidad antisocial es 6 veces más frecuente entre los hombres.

Muchas personas con un trastorno de personalidad también presentan uno o más de uno de los trastornos siguientes:
  • Un trastorno depresivo o trastornos bipolares y relacionados
  • Un trastorno de ansiedad
  • Trastorno somatomorfo
  • Un trastorno por consumo de sustancias
  • Un trastorno de la alimentación o de la ingesta
Los trastornos de la personalidad resultan de la interacción de los genes y el ambiente. Es decir, algunas personas nacen con una tendencia genética a padecer un trastorno de la personalidad, y esta tendencia disminuye o aumenta en función de los factores ambientales.

Los 10 tipos de trastornos de la personalidad se pueden agrupar en tres grupos (A, B y C). Los tipos correspondientes a cada grupo comparten ciertos rasgos básicos de personalidad, pero cada trastorno posee sus propias características distintivas:
El grupo A se caracteriza por parecer extraño o excéntrico. Comprende los siguientes trastornos de la personalidad, cada uno con sus características distintivas:
- Paranoide: Desconfianza y recelo
- Esquizoide: Falta de interés por los demás
- Esquizotípico: Ideas y comportamiento extraños o excéntricos

El grupo B se caracteriza por parecer dramático, sensible o errático. Comprende los siguientes trastornos de la personalidad, cada uno con sus características distintivas:
- Antisocial: Irresponsabilidad social, despreocupación por los demás y engaño y manipulación de los demás para beneficio personal
- Límite: Problemas para estar solo, problemas para controlar las emociones y comportamiento impulsivo
- Histriónico: Busca atención y se comporta de forma dramática
- Narcisista: Autoestima frágil, necesidad de ser admirados y una visión exagerada de su propia valía 

El grupo C se caracteriza porque la persona parece ansiosa o temerosa. Comprende los siguientes trastornos de la personalidad, cada uno con sus características distintivas:
- Evitación: Evitar el contacto interpersonal por miedo al rechazo
- Dependiente: Sumisión y dependencia (debido a una necesidad de recibir cuidados)
- Obsesivo compulsivo: Perfeccionismo, rigidez y obstinación

lunes, 14 de diciembre de 2020

SÍNDROME DE COTARD


El Síndrome de Cotard es un desorden mental en el que el sujeto se percibe a sí mismo como algo que, en cierto modo, no existe o está separado de la realidad.
Las personas con este síndrome son capaces de percibir sensorialmente su propio cuerpo (por ejemplo, pueden verse en un espejo, al igual que todas las personas sin alteraciones de visión) pero lo notan como algo extraño, como si no existieran. Una cantidad significativa de las personas con Síndrome de Cotard, por ejemplo, creen estar muertas, literal o figuradamente, o estar en estado de descomposición. No se trata de una manera metafórica de decir cómo se sienten, sino de una creencia fuerte, que es tomada de manera literal.
Este es un fenómeno psicológico similar a la despersonalización, en la que se experimenta una desconexión entre uno mismo y todo lo demás. La alteración aparece en la manera en la que se experimenta emocionalmente aquello que se percibe a través de los sentidos, no en la manera en la que los sentidos aportan información. Técnicamente, todo lo que se ve, se oye, se toca y se saborea o se huele parece ser de verdad, pero no se siente como verdadero.
En el Síndrome de Cotard, esta desconexión emocional va de la mano de una idea más específica y que es una pseudo-explicación a lo que se siente: uno mismo está muerto, y por consiguiente quien presenta esta alteración ya no tiene un fuerte interés por seguir estando vinculado al mundo.

viernes, 11 de diciembre de 2020

SÍNDROME DE FREGOLI


El síndrome de Frégoli es un delirio consistente en la creencia de que una o varias personas conocidas están siendo suplantadas por alguien que utiliza un disfraz o cambia de apariencia de otro modo.
Frecuentemente se asocia con un componente paranoide, ya que las personas con síndrome de Frégoli suelen pensar que el suplantador las persigue para hacerles daño o al menos perjudicarles.
Se trata de un delirio monotemático clasificado dentro de la categoría de los que conocemos como “delirios de falsa identificación”. Se relaciona con trastornos como la psicosis, la demencia y las lesiones cerebrales.
Como otros delirios similares, el síndrome de Frégoli está asociado con un déficit en el reconocimiento de caras: la percepción de rostros desconocidos dispararía la identificación errónea de estos con otros más familiares, habitualmente seres queridos o celebridades. También puede estar influido por otros sentidos, como la audición y el olfato.
Las personas con síndrome de Frégoli suelen presentar una serie de alteraciones que predisponen a la aparición de los síntomas; en particular se han detectado déficits en memoria visual, automonitorización, funciones ejecutivas, flexibilidad cognitiva y autoconciencia.
Esto significa que pueden tener más dificultades para recordar información visual, para controlar y supervisar su propia conducta, para diferenciarse a ellas mismas de las demás, o para pensar en varios conceptos a la vez.
El síndrome de Frégoli también es más probable en personas con historial de convulsiones, especialmente si se han dado durante crisis epilépticas.
Los síntomas fundamentales de este trastorno a menudo coexisten conalucinaciones y con otros delirios. Los delirios son creencias que se sostienen de forma inamovible a pesar de que existen pruebas que las desmienten de forma concluyente, mientras que las alucinaciones consisten en la percepción de estímulos externos que no existen.
La psicosis es una de las causas más frecuentes del síndrome de Frégoli. Los delirios son uno de los síntomas cardinales de la esquizofrenia y otros trastornos similares. En este caso hablamos en la mayor parte de casos de un delirio persecutorio.
En enfermedades que afectan al cerebro, particularmente las demencias, es habitual que se presenten delirios psicóticos como el de Frégoli a medida que la afectación cerebral progresa.
Otra causa común son los tratamientos con levodopa, un fármaco catecolaminérgico que se utiliza principalmente para tratar la enfermedad de Parkinson. Cuanto más prolongado sea el tratamiento y mayor la dosis, más probable es que se desarrollen alucinaciones y sobre todo delirios.
Los traumatismos cerebrales pueden provocar la aparición del síndrome de Frégoli; en concreto se han documentado casos en personas con lesiones en el lóbulo frontal, en la región temporoparietal y en el giro fusiforme, que está implicado en el reconocimiento visual y contiene un área específica para las caras, la corteza fusiforme ventral.
Las alteraciones en la atención selectiva, la memoria de trabajo o la flexibilidad cognitiva que caracterizan a muchos pacientes de Frégoli son consecuencias habituales de lesiones cerebrales y predisponen a la aparición de éste y otros delirios.


jueves, 10 de diciembre de 2020

DELIRIO DE THE TRUMAN SHOW


Curiosamente existe un tipo de trastorno mental que se llama el Fenómeno Hollywood o el síndrome del show de Truman. Como quizá haya imaginado se trata de un tipo de delirio en el cual el paciente cree que está siendo filmado y que la película —en realidad, su propia vida— está siendo retransmitida para el entretenimiento de otros.

Los delirios, creencias falaces y fijas, son síntomas que en ausencia de un problema orgánico indican una enfermedad mental. El tipo y características del delirio varía enormemente de persona a persona, tanto como permite la imaginación. No obstante, los que han sido analizados clínicamente tienen frecuentemente tres tendencias: persecución, grandiosidad y erotomanía. En el caso del síndrome del show de Truman, las cámaras le persiguen a todas horas, su vida es el centro de interés de millones de personas y eso le convierte también en un personaje atractivo y deseable. Así lo describía uno de los pacientes:

Me di cuenta de que era y soy el centro, el foco de atención para millones y millones de personas… Mi familia y toda la gente que conocí eran y son actores en un guión, una charada cuyo único propósito es hacer de mí el foco de atención del mundo.

Dos de los investigadores más famosos sobre el síndrome del show de Truman y quienes le pusieron nombre son los hermanos Gold. Joel es psiquiatra en el Hospital Bellevue de Nueva York mientras que su hermano Ian es catedrático de Filosofía y Psiquiatría en la Universidad McGill de Montreal. Ellos han entrevistado a unas 50 personas con este trastorno, la mayoría hombres, blancos y con edades entre 25 y 34 años, algo normal pues los episodios psicóticos se suelen iniciar entre los 18 y los 30 años. Es posible que en nuestro mundo actual, con el formidable impacto de la televisión en general, y los realities en particular, esta particular forma de delirio vaya a más. Paolo Fusar-Poli, un psiquiatra que trabaja en Londres estima que, de los aproximadamente diez pacientes nuevos que ve cada semana, uno o dos muestran síntomas de tener un truman: «vemos muchos, muchos jóvenes que han tenido la sensación de estar siendo filmados».

viernes, 4 de diciembre de 2020

TRRASTORNO HISTRIÓNICO DE LA PERSONALIDAD


El Trastorno Histriónico de la Personalidad se caracteriza porque, quienes lo padecen, muestran una conducta extremadamente emocional, dramatizada y teatralizada, intentando no pasar inadvertidos en modo alguno. Consiste, en definitiva, en una excesiva búsqueda de protagonismo. Las personas histriónicas buscan llamar la atención de los demás, desarrollando para ello estrategias, como la seducción o el victimismo.

Las personas con este desorden tienen la necesidad de sentirse importantes, o de contar con la aprobación de los demás. Suelen tener un carácter jovial, alegre, entusiasta o vivaz, lo que muchas veces da la sensación de una elevada autoestima; esto sin embargo no es así, ya que en realidad necesitan reafirmarse mediante esa atención de otras personas. No obstante, quienes padecen este trastorno suelen ser personas altamente funcionales, con buenas habilidades sociales y profesionales.

Los individuos histriónicos también padecen una fuerte inestabilidad emocional. Su carácter fluctúa de manera rápida y severa, pasando de momentos de intensa jovialidad a etapas de tristeza profunda. Además, manifiestan sus emociones de manera excesiva, y también pueden ser influenciados en este sentido por otras personas.

Este desorden comienza a darse en la edad adulta, y afecta casi cuatro veces más a mujeres que a hombres. Es un trastorno muy frecuente, ya que se calcula que puede afectar a cerca del 3% de la población.

Las causas que pueden dar lugar al desarrollo de esta enfermedad están poco claras. Aunque no hay un total consenso al respecto, se cree que este desorden comienza a desarrollarse durante la infancia; es más adelante, durante la adolescencia y comienzos de la edad adulta, cuando empieza a manifestarse gradualmente.

Se cree que no existe una única causa del trastorno histriónico, sino que este viene ocasionado por diversos factores. Así, se suelen considerar como posibles elementos de riesgo las siguientes circunstancias:

  • -Falta de apego en la infancia
  • -Padres ausentes o emocionalmente distantes
  • -Malos tratos o abusos en la infancia
  • -Entorno psicoeducativo sin pautas, disciplina o normas claras
  • -Baja autoestima
  • -Inseguridad personal

También parece probable la existencia de un cierto componente genético entre las causas de este trastorno. Esto se debe a que se ha demostrado familias con antecedentes de trastornos de la personalidad, cuentan con mayor probabilidad de que alguno de sus miembros desarrolle un desorden histriónico.

Los criterios que permiten determinar si una persona ha desarrollado un trastorno histriónico de la personalidad son bastante claros. El manual diagnóstico DSM-IV enumera ocho posibles síntomas; así, cuando encontramos a una persona presenta un patrón de excesiva emotividad y búsqueda de protagonismo, y esta cumple además al menos cinco de estos criterios, podemos afirmar que se trata de un trastorno histriónico de la personalidad:

  • -Expresa sus emociones de manera teatralizada, como si se tratase de una representación
  • -Es fácilmente influenciable por otras personas
  • -Tiene cambios emocionales rápidos y bruscos
  • -Se siente incómodo cuando no es el centro de atención
  • -Desarrolla actitudes de seducción o de provocación
  • -Utiliza el aspecto físico como medio para llamar la atención
  • -Habla de manera genérica, exagerada y subjetiva, sin aportar detalles ni matices
  • -Considera que sus relaciones con otras personas son más íntimas de lo que realmente son

Las personas con trastorno histriónico de la personalidad no suelen reconocerse enfermas, aunque en ocasiones acuden a tratamiento como consecuencia de problemas de depresión, ansiedad o problemas de pareja. En ocasiones puede emplearse tratamiento farmacológico para el control de síntomas, aunque por lo general es más efectiva la psicoterapia.

El tratamiento psicológico de este tipo de desorden tiene por objetivo fundamental conseguir que el paciente abandone los pensamientos de tipo integral, esto es, que no piense en términos generalizados o de “todo o nada”; esto permite que se centre en problemas concretos, evitando así su generalización a otros ámbitos de su vida. Una vez conseguido esto, es más sencillo empezar a trabajar en el abandono de conductas teatralizadas o excesivamente dramáticas. De cara a la consecución de estos objetivos, la terapia cognitivo-conductual es la que suele ofrecer mejores resultados.

En ocasiones también puede emplearse la terapia grupal, la cual facilitará al paciente el desarrollo de habilidades sociales; o incluso la terapia familiar, para así mejorar sus relaciones sentimentales o con el resto de miembros de su familia.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

TRASTORNOS PSICOTICOS.

Los trastornos psicóticos son trastornos mentales graves que provocan en las personas que los padecen ideas y percepciones anormales y les hacen perder el contacto con la realidad.

Debemos diferenciarlos de una psicopatía (trastorno de la personalidad). La famosa película Psicosis de Alfred Hitchcock, parte de una novela homónima de Robert Bloch,  basada en hechos reales ocurridos en 1957, del caso de Ed Gein, arrestado en Plainfield, Wisconsin, por el asesinato de dos mujeres. En su casa la policía encontró muebles y ropa hecha con piel de humanos, así como restos de cadáveres. Esto ha provocado que los psiquiatras concluyesen que Ed intentaba hacer un traje de mujer para poder fingir ser su madre. 

Cartel cinematográfico creado por Macari Cómez Quibus/sansacine.com

No debemos confundir la psicosis con la psicopatía ( trastorno de la personalidad).

Actualmente existen 12 tipos de trastornos psicóticos, de los cuales los más frecuente son:

  • Esquizofrenia: psicosis en la que se experimentan los síntomas psicóticos, variables según el caso, duran mínimo 6 meses y afectan significativamente a la capacidad de la persona. Son habituales los pensamientos y conductas desorganizadas, con delirios y alucinaciones.
  • Trastorno esquizofreniforme: similar a la esquizofrenia con una duración menor a 6 meses, pudiendo desaparecer por completo o derivar a una esquizofrenia o a un trastorno bipolar.
  • Trastorno esquizoafectivo: se experimentan síntomas de la esquizofrenia como de un trastorno del estado de animo, sufriéndolos de forma alternativa o simultanea.
  • Trastorno delirante: se dan creencias muy fuertes y falsas
  • Trastorno psicótico breve: los síntomas psicóticos aparecen de manera repentinamente y con una duración entre 1 día y un mes en respuesta a una causa estresante.
  • Psicosis orgánica o causada por una condición médica general: los síntomas pueden darse como resultado de una enfermedad física y es detectable mediante escáner cerebral o electroencefalograma.
  • Psicosis postparto: suele partir de un trastorno del estado de ánimo severo y sus síntomas son variables, en los que se incluyen alucinaciones, delirios, paranoias, estado depresivo e insomnio entre otros. Puede aparecen hasta 6 meses después del parto y puede llegar a ser peligroso debiendo proporcionar especial protección al bebe.
  • Psicosis inducidas por sustancias: ocasionada por consumo de sustancias como alcohol o drogas, tanto por su consumo como por el cese del mismo.
  • Depresión psicótica, aquella depresión que se acompaña de delirios y alucinaciones

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Pintura al óleo abstracta de Vincent Van Gogh./infovalencia.com

El tratamiento para la psicosis consiste en psicoterapia y tratamiento farmacológico con antipsicóticos, en el caso de la esquizofrenia se ha llegado al consenso de diferenciar 2 estrategias de tratamiento, una el la esquizofrenia aguda y otra de mantenimiento.

Existe una falta de adherencia al tratamiento que suele ser provocada por la ausencia de conciencia de la enfermedad, una ruptura de la alianza terapéutica, el sentimiento de discriminación por el trastorno, dificultad para entender la importancia y la necesidad de la toma diaria o la experiencia de efectos adversos.

Para mejorar la adherencia debemos identificar aspiraciones u objetivos del paciente como por ejemplo, manifestarle que el insomnio nocturno puede mejorarse o plantearle el ingreso como medida de seguridad ante sus temores a dañar a otras personas por las que siente perseguido.

Es importante educar al paciente, ayudándole a reconocer precozmente síntomas de recaídas para prevenir el completo desarrollo de un nuevo brote, así como de educar e informar a la familia de la naturaleza del trastorno y de estrategias de afrontamiento para así disminuir las recaídas y mejorar la calidad de vida.


TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD OBSESIVO-COMPULSIVO

 El trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo se caracteriza por una preocupación generalizada por el orden, el perfeccionismo y el cont...