Hoy en día la enfermedad mental sigue arrastrando un estigma social que no hace más que agravar el estado de la persona que lo padece.
Las enfermedades mentales siguen siendo tratados en la mayoría de las ocasiones como condiciones despreciables por aquellos que no las han conocido o sufrido. Los medios de comunicación en general destacan aquellas noticias con mayor interés social y no dudan en dar a conocer si el protagonista tiene una enfermedad mental como si esto justificase lo que fuera que hiciese, pero lo que acaban consiguiendo es aumentar la estigmatización de las enfermedades mentales.
Existe un microespacio, mi gramo de locura, emitido en RNE 5, en el que el periodista de RTVE José Manuel Cámara da voz a los afectados por este tipo de enfermedades, que con decisión y visibilidad, ayuda a los afectados a exteriorizar sus experiencias y ayuda a deconstruir los conceptos de la salud mental, muchas veces mal concebidos.