Dentro de las competencias de enfermería entran aquellas relacionadas con la nutrición y alimentación.
Dado que los pacientes con salud mental deteriorada o afectada por algunos de las enfermedades mentales a tratamiento con psicofármacos es importante conocer la interacción que puede establecerse entre alimentos y psicofármacos.
Mencionare algunos pero sería deseable un estudio profundo sobre el tema.
Las interacciones entre fármacos y alimentos con consecuencias terapéuticas importantes pueden tener los siguientes efectos:
- Alterar la respuesta al medicamento
- Potenciar el efecto toxico del fármaco
- Alterar el estado nutricional al provocar efectos sobre el apetito.
Las personas deben ser valoradas individualmente y las interacciones pueden producirse por motivos como, polimedicación, estado nutricional previo, base genética, enfermedad subyacente, dietas especiales, complementos alimentarios, alimentación por sonda, ingesta de alcohol, consumo de drogas, procesos alérgicos, intolerancias, …
Personas mayores, el feto en desarrollo, el lactante y la mujer embarazada tienen un mayor riesgo de sufrir interacciones entre los alimentos y los fármacos. También es un factor importante la composición corporal, así pues, las personas obesas o mayores, en teoría, tienen mayor probabilidad de acumular fármacos liposolubles como las benzodiacepinas de acción larga como el diazepam, pudiendo alargar su eliminación e incrementar su toxicidad.
![]() |
| fuente: elMundo.es |
